18 enero 2018

Caledonia: La trayectoria del aire.

Todos los árboles del mundo me parecen mis hermanos.
Han Kang

Si escuchas en la orilla la voz de la gaviota, nunca más descansará tu corazón en el bosque.
Tolkien

(...) and no one sees her now along the mountains
but all may hear her, for her voice is living
Ovidio

Te comprendes cuando te marchas. Es así, así será siempre. En Avalon tuviste que herirte para entender el color y la textura del dolor; en Tamazgha, entregarte a la arena y sus moradores para saber, de una vez por todas, que sí eras valiente. Pero el aprendizaje en los campos de Caledonia fue distinto:

Mira, aquí estás tú, erguida frente al viento endiablado de Calton Hill, y aunque sufras el frío esperado y seas dura rival del invierno, no te sientes ajena a esta escena ni a sus estragos; hay algo en ti que se sabe lejos, demasiado lejos del suelo que te aferra a tu pesar; algo en ti que te sabe leve. Sigues la trayectoria del aire y, tarde o temprano, quien te busque, quien te persiga con la mirada, perderá tu rastro en las nubes. Estarás en todas partes y en ninguna.

Serás intangible.