01 marzo 2016

El claustro y la colmena.

Terciopelo azul (1986)
He sentido la llamada del claustro y la colmena. He acudido a su presencia: ahora toda mi mente es silencio. He satisfecho su ruego: vuelvo a ser la abeja reina. Me siento en el trono áureo, lamo los tártanos y las mieles de la soledad. Su regusto es amargo. 
Son mi único sustento, me digo. El único humor que mis entrañas se atreven a segregar.

2 comentarios :

  1. Ojalá la dulzura vuelva a tus entrañas, Annie, ojalá.

    (sonrisa de elefante)

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  2. Hola Annie, tu manera de escribir es una auténtica delicia.
    Espero que la soledad no se quedé mucho tiempo, y si se queda, que no haga mucho daño.

    Un fuerte abrazo.

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