22 abril 2015

En el principio era el verbo (y la jaula).

Codex Seraphinianus
Ha llegado a ser evidente que nada referente al arte es evidente: ni en él mismo, ni en su relación con la totalidad, ni siquiera en su derecho a la existencia.
Theodor Adorno

Hay que preferir el infierno real al paraíso imaginario.
Simone Weil

En el principio era el verbo. El verbo y la jaula pues el verbo es tramposo; te tienta con la libertad cuando no hay mayor jaula que el lenguaje. En el principio era el verbo y tu primera sílaba te encadenó sin que lo supieras. Tu mente gestó dos emes, dos as, tu voz brotó de la nada y conformó tu primer reclamo: madre. Fue la primera de tantas súplicas. Ahora, por primera vez, adivinas tu esclavitud. Tu sometimiento a un canon incomprensible desde el nacimiento. Negándote a descifrarlo declaras: exijo mi retorno al edén. A la pureza y la desnudez que no engaña ni ruboriza. En tu imaginación, apuesto, ya puedes ver las palmeras ondearse ante la brisa rebelde. Allí no hay cálculo o alfabeto que se interponga en el único nexo necesario: tu mano y la vida. 
Querría declarar que, en cambio, esa es mi única valía: descifrar los mensajes ocultos de la experiencia. Intuir la verdad tras la fina pátina tras la cual nos fue entregada. Aunque esa verdad no me haga libre. Aunque sea imposible escapar a sus condiciones. 
(play)

No hay comentarios :