28 octubre 2013

Estoy viva, y me siento viva, y tengo derecho a sentirme viva

Rebekah Campbell
Estoy viva
y me siento viva
y tengo derecho a sentirme viva.

He atrapado la luz
con dedos de araña,
brindado por ella
en copas de árboles
mucho más altos que mis renuncias:
castillos aéreos
columnas antiguas
países prohibidos
más allá
de los límites del buen juicio.
He sido vieja
sin sabiduría;
he sido pájaro
el primer día
de la creación
sin que el cielo existiera.

Desecado una flor que calló los síes,
bendecido y besado mis argollas,
hundido mis pies en el Estigia.
La muerte era mi deber.

Anudé una soga
cabello a cabello
quise estrangularme mientras dormía
si así me salvaba de un mal sueño
que escapaba a las noches,
amanecía girando
en el microondas,
primer trago
palabra y nudillos
mejilla y golpe
también los ojos
sobre todo los ojos
huellas violáceas
cejas coronas
dolor párpados
lilas pudriéndose,
si supiera ahora
si me viera ahora
desde lejos
sin tocarme.

Ha pasado tiempo.
El chasquido tiembla
todavía
al hacer memoria
recuento de silencios
y ofrendas
pero si hablo sé que mi voz es firme...

Estoy viva, 
y me siento viva
y tengo derecho a sentirme viva.
Y no existe ningún motivo
                              -ni amor ni lucha milenaria-
que justifique que esta vez
sea la primera.


  Entre tus brazos.

6 comentarios :

  1. Cómo vida y muerte se abrazan en estos versos. Cómo. No lo sé, pero lo hacen, y se golpean, se fusionan, se funden. Impresionante, vaya.

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  2. Jo, tus versos siempre haciéndome correr hacia mi libreta para capturarlos.

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    1. Eso sí que me hace sonreír de oreja a oreja. Gracias infinitas por cederme ese hueco en tu cuaderno.

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  3. Te descubrí hace un tiempo, leí aquel poema sobre el rasurarse, me fascinó y aquí estoy, de nuevo fascinada con lo que escribes.
    De verdad, estás a la altura (o quizá más alto) de las grandes poetas.

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    1. Eso es decir demasiado, me queda tanto por escribir y aprender todavía... pero gracias, de verdad, es precioso leer algo así y saber que alguien cree en ti de ese modo.
      Un beso enorme, Andrea.

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