07 abril 2013

Recuento de un viernes-sábado.

1. Lluvia, ciudad, gris primavera, es lo que tiene abril, siempre está sediento. Nos vamos, dijo E, y contesté: me lo pienso, pues me asustan los automóviles y las carreteras húmedas desde que se nos fue un sacerdote el domingo de Pascua, y el novio perfecto de aquella chica... pero fui porque caía la noche y la noche se come al miedo y mi cuarto estaba tan vacío.

2. La playa que no llegamos a ver, la casa donde encerrarnos. La cerveza y el vodka y un licor cremoso en lugar del mar, igualmente líquido. Las patatas fritas están blandas, hacer camas para deshacerlas luego, beber, salir de uno mismo, cantar, bailar, la cucaracha que no es insecto sino movimiento. Lamer es un verbo que indica acción.
3. La oscuridad, las manos, la oscuridad.
4. Dormir acompañado no es no dormir solo: el corazón está más arriba.
5. El olor a sábanas revueltas y a luz atrapada tras las persianas y a ropa dispersa y a sueño inquieto –ese olor.
6. La mañana es una tarde más joven. Hay espuma entre los platos y pies fríos. Hay chocolate que sabe a industria y toboganes de polluelos que van a morir en la televisión. Hay un misil preparado en alguna costa de Asia. Hay desorden y muchos cables y un chico al que llaman ocelote. Hay un coche, el mismo coche, que nos devuelve a casa.
7. Yo miro el cielo o las montañas diminutas. Todo duele.



5 comentarios :

  1. Dormir acompañado no es no dormir solo: el corazón está más arriba. Me has enamorado con esto.

    Abrazo
    fuerte.

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  2. me ha encantado la manera de narrar este texto, enumerando las cosas... me recuerda a un fragmento de Océano mar de Baricco. no sé por qué, de todos los textos que he leído tuyos me quedo con este.

    (saludos)

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    1. Es uno de los tantos fragmentos de mi diario. No me compares con ese libro que es de mis favoritos y muero aquí mismo *_* Muchísimas gracias.

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