30 diciembre 2012

Escribo / para que el agua envenenada / pueda beberse.
Chantal Maillard

               A todos los que escriben, ¿también son seres insoportables?
               ¿También chillan a sus madres cuando abren la puerta y preguntan:
               ‘cariño, quieres cenar’, contestando: ‘¡déjame! ¡estoy ocupada!’?
               ¿También confunden el bolígrafo con la aguja de la brújula? Que apunta al flexo o apunta al pecho o a cualquier lugar menos al papel, ese papel más ofensivo cuanto más blanco. ¿Lo dejan girar indefinidamente, adivinando dónde va a detenerse?
               ¿También beben las canciones tétricas hasta ahogarse y adornan sus muslos con dorsos de cuchillo? ¿Se complacen en el martirio? ¿Envidian las muertes de los dioses? –el horno de Sylvia, las piedras de Virginia, la cuerda de David. Y en cambio nuestra muerte. Nosotros apéndices de gotero alimentado sólo del dolor de unos pocos. El amante ya se habrá ido o no podrá abrazarnos y la eternidad, la eternidad, la eternidad se quedará en los libros de donde intentábamos arrancarla. Vetada a nuestros dedos marchitos.
              

               A todos los que escriben, ¿qué fue antes?
               ¿El huevo o la gallina, el verso o el vacío?
               Yo vivo en una habitación de cuatro paredes y una es vidrio. Mi madre dice: apaga la luz al vestirte, y yo nunca lo hago, pues quién va a admirar mi cuerpo desde el edificio de enfrente, quién va a usar los prismáticos para buscar mi silueta informe en la penumbra cuando el atardecer en mi tejado es rojo como las perlas del cerezo.
               A todos los que escriben, ¿reniegan del cuerpo? ¿Se escudan bajo el poliéster o el grosor farsante de la lana? ¿Se visten como estrategas trazando un mapa de batalla –midiendo costillas o la anchura del jersey?
               Supongo que no, habrá poetas sin temor a quitarse la ropa. Dormirán desnudos. Matarán el frío.


              
               A todos los que escriben, ¿sus plumas son libres? ¿Se encadenan a las reglas del juego? ¿No luchan en su interior la longitud del término, la corrección del habla, la madurez del fondo? ¿No les desespera la duda entre los caminos infinitos? ¿Cuál me corresponde a mí si la prosa es tramposa y el realismo desborda y la poesía se me escapa? Y por encima de todo la trascendencia, por encima de todo la perfección, irguiéndose en la cima del zigurat, pues de qué sirve belleza si no guarda un secreto, para qué metáforas sin médula o personajes sin rostro, o historias que no sobrevivan al mañana.
               ¿No les frustra esta persecución? ¿No les agota su intransigencia?
               Y cómo cierran en banda sus oídos, cómo impiden que pasen las voces. Saben de qué voces hablo, confiesen que lo saben.
               ‘Mal.’
               ‘Destrúyelo, y a ti de paso.’
               ‘Demasiada estética, contenido escaso.’
               ‘Excesivo sentimiento, inexistente maestría.’
               ‘Qué pretenciosa.’
               ‘Qué niña.’
               ‘Qué modo cobarde de enmascarse en las formas para maquillar su insustancialidad.’

              
               A los que escriben, ¿no lo odian a veces? ¿No querrían tener la opción más sencilla? Tratar los libros como cosas y no como claves, sin tiznarlos de lápiz en busca de, sin reclinarse sobre ellos con la fiebre del intérprete de un texto sagrado. ¿No les aliviaría redirigir la tinta hacia aquello que todos saben y que no supone tortura alguna? –la lista de la compra, los contratos, los temas de un examen bajo el pupitre. Y en lugar del alivio tenemos angustia y malhumor cuando a la puerta tocan y narcisismo y altares a ídolos difuntos y voces que susurran demasiado y escaso y bien y mal y SILENCIO, dejadme a solas.
               ¿Hay forma de escribir sin perderse? ¿Sin leer nuestras palabras en boca de otros? ¿La hay? Digan que sí.
               Digan que son gajes del oficio y nada de esto es mi culpa.
               Si lo hacen seguiré escribiendo.


               Maldita sea la literatura.

              
              

29 comentarios :

  1. Puede ser tan desesperante como dejes que sea, no dejes que te venza y disfruta con el proceso, que es lo mejor.

    ¡Besos!

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    1. Nunca podría dejarlo. Pero qué exigente (que no desesperante) es el proceso, a veces.

      Un beso Isi :)

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  2. La literatura en sí no es frustrante, lo frustrante es como de intangible llega a resultar la maldita...

    (Cómo siempre es brillante, perfecto y emocionante. Un besito Annie)

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    1. Gracias, Len. Yo y mi amor-odio, siempre de la mano.

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  3. Desesperante a veces, sí. Pero merece la pena si el resultado son textos como éste. ¿No somos los escritores muy (demasiado) exigentes con nosotros mismos? Que hablen los sentimientos y que las palabras fluyan solas.
    Un beso, Annie :)

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    1. Merecer siempre merece la pena, aunque sólo sea por escupir. Qué pena que la exigencia a veces acabe con nosotros...

      Un beso David :)

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  4. Me he emocionado un poquito al leerlo. Es precioso, esto. De hecho, el regusto que noto ahora mismo es el mismo de cuando leí Manifiesto Futurista y Manifiesto Antropófago. Lo que quiero que entiendas con eso último es que ESTO es todo un maniesto literario para mí. Uno que solo van a entender unos poco afortunados, creo yo. Magnifique.

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    1. P.D. Primero fue el dinosaurio (:

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    2. No sé muy bien que decirte,salvo gracias, gracias de verdad por creer que soy lo suficientemente buena como para convertir simple texto en un 'manifiesto', como tú dices. No sé quiénes ni cuántos me leerán o comprenderán lo arriba escrito, pero con saber que una sola persona lo ha hecho para mí ya es precioso.
      Un beso Patri :)

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    1. No, no lo soy. Pero gracias (de veras) por creerlo.

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    1. (malditos seamos todos, sobre todo Barcelona. la muy puta podría acortar distancias y dejarme verte)

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  7. Algo que nos da tanto nos quita otro tanto, pero el dolor de alguna forma, supongo, que hay que ahogarlo. La nada es peor.
    Fantástico, nunca me canso de leerte.
    Un abrazo^^

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    1. No creo que la literatura me quite nada, quizá tiempo. Pero ese tiempo lo cedo gustosamente si es cambio de sentirme viva.
      Muchísimas gracias, Ví, me halaga que te guste pasarte por aquí :) Un beso gigante.

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  8. Ay Annie...hace mucho que no aparezco por blogger lo cual no quiere deir que yo haya cambiado...acaso las letras me han traicionado parcialmente y precisamente maldigo al escritura y la bendigo porque sin ella no sería yo pero me complica...ahora me siento un poco menos sola. Gracias, feliz año.

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    1. Gracias a ti por leerme, Marina. Y no te permitas pensar que las letras te traicionan (parezco sacerdote defensor de las bondades de algún Dios); simplemente mentalízate de que son unas de vacaciones. Dentro de poco volverás a la carga. Estoy segura de ello.
      Un beso gigante y feliz año, preciosa.

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  9. Sí, lo detesto. Y puede convertirse en odio. La frustración, el arranque de sentimientos encontrados que ni siquiera creía tener, el experimentarlos en mi propio ser antes de contagiárselos al papel, las (malditas) voces atormentándome... Pero ¿y qué más da? Si escribir fuera algo fácil lo haría todo el mundo.

    Sin embargo, ahí está el reto, la diversión, el descontrol. Pasarte horas y horas pensando en todo aquello que puedes escribir para llenar el vacío, la explosión de alegría cuando construyes una frase o un capítulo, o simplemente alguien se identifica con esa emoción.

    Yo no voy a maldecir a la literatura. Aunque creo que el odio es mucho más intenso que el amor. Entonces sí, odio la literatura porque me hace sentir demasiado.

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    1. Mont, Mont, Mont. ¡Tú y tus sentimientos encontrados! A veces no estoy segura de si eres una persona o una batalla comprimida en un cuerpo. Sé de lo que hablas cuando dices: 'odio la literatura porque me hace sentir demasiado'. También yo la odio, más a menudo de lo que reconozco. Me contraría que algo tan abstracto pueda controlarme a su voluntad.

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  10. Yo te maldigo a ti por ser un genio de la literatura.

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    1. Vas a tener que lavarte la boca o retirar esa blasfemia, querida charra. Lo único que tengo de genio es mi mal temperamento.

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  11. Qué de cerca me toca. Genial.

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    1. Y eso me alegra enormemente. Mil gracias, Lucía.

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  12. Supongo que detesto todo eso, una, otra y una vez más.
    Pero son gajes del oficio,
    y no por ello dejaré de escribir
    eso nunca.

    (una entrada
    asombrosa, Annie)

    abraza
    fuerte

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    1. Muchas gracias, While, me alegra que te guste :)

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  13. LLego tarde, quería leerlo cuando tuviese tiempo para no leerlo como una noticia cualquiera. Escribes genial.
    Y siempre me recuerdas a esta canción: http://www.youtube.com/watch?v=w_lvVhqRHL0
    Saludos:)

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    1. Con esa canción acabas de cordarme a una época de mi vida que precisamente hoy estoy echando mucho de menos. Muchísimas gracias, por tu tiempo y por tu gesto.
      Un beso enorme para ti :)

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